miercoles.miercoles.miercoles.


Definitivamente uno nunca elije a la familia, pero en este caso no solo no se elije a la familia, tampoco a los compañeros o intercambistas.
Miércoles. Miércoles de cada semana jóvenes desparramados en todos los rincones del país toman el tren…ese que un día nos prometió ella, ese que con unos euros te permite saltar de país en país, ese cuyo vagón imita a una lujosa sala de lectura, ese que cada miércoles te lleva a los bares mas populares de la capital, donde te encontras con decenas que están en tu misma situación, y es ahí donde por solo unas monedas, unas cervezas, los tímidos, los fiesteros, los calculadores, los carentes de afecto, los descuidados, los problemáticos, los filósofos y los depresivos se entienden (o lo intentan).
Es ahí cuando cinco continentes se unen para hablar un solo idioma, y es ahí donde tu nuevo hogar se forma con todos estos especimenes, que aunque son un mal necesario terminas queriéndolos…
Pero...¿ Que sucede cuando el miércoles pasa?
m.w

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